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¿Qué es un CMI?

Un CMICarril Multifuncional Intermunicipal – es un carril para uso lúdico, deportivo y utilitario, funcional y seguro, que une diferentes núcleos urbanos. Su uso está destinado a desplazamientos no motorizados, lo que conlleva que cumpla determinadas características para favorecer y facilitar estos desplazamientos.

CMI pegado a carril de circulación de sentido único, con separación poco pronunciada, apta para zonas con tránsito a baja velocidad
CMI segregado de la carretera, sobre la acera, separado por diferencia de altura
CMI segregado de la carretera, con carril peatonal y ciclista, con zona de descanso anexa
CMI segregado con separadores de hormigón, señalización de advertencia para los vehículos que giran y lo van a cruzar

El usuario potencial de un CMI son personas que se mueven entre diferentes poblaciones por cualquier motivo a pie, en bicicleta, en VMPs o que precisen de otros medios al tener movilidad reducida. Por ello debe presentar características concretas:

  • Buen firme: El firme debe ser de materiales bituminosos o de hormigón, procurando la mayor uniformidad superficial, favoreciendo así el uso por parte de todo tipo de usuarios, incluso niños y personas de movilidad reducida, ofreciendo una alternativa real a la circulación por carretera. Estos materiales deben ser resistente al tránsito previsto y precisar de un mantenimiento mínimo.

  • Ausencia de discontinuidades: La superficie ha de ser uniforme y sin discontinuidades no salvables para personas de movilidad reducida.

  • Separado de tráfico motorizado: Uno de los objetivos de un CMI son los desplazamientos seguros, por lo que deberán estar, en la medida de lo posible, completamente separados del tráfico motorizado. En los tramos en que el carril es compartido con vehículos agrícolas, acceso a fincas, servicios técnicos de agua, electricidad, EDAR, etc. debe existir en todo momento una señalización para limitar la velocidad de dichos vehículos, permitiendo un uso respetuoso y seguro entre todos los usuarios. En tramos en que discurre junto a carreteras debe existir una separación física claramente visible, y que favorezca la atención de los vehículos que circulan por la carretera para no invadir el CMI.

  • Escaso desnivel: Al ser los desplazamientos realizados por la fuerza motriz de los propios usuarios y para integrar a todos los posibles usuarios, incluso niños y personas de movilidad reducida, los desniveles se deben mantener lo más tendidos posible.

  • Mínimas distancias: Para que un CMI realmente cumpla su función deberá procurar unir los puntos de interés, en este caso núcleos urbanos, en la menor distancia posible. Se debe valorar siempre que el usuario no está motorizado y se desplaza por su propio esfuerzo, por lo que siempre buscará recorridos de menor desnivel y distancia para llegar a su destino.

  • Ancho suficiente para permitir cruces: Al transitar por los CMI diferentes tipos de usuarios, que circulan a distintas velocidades y presentan diferentes niveles de equilibrios, se debe en todo momento asegurar que los cruces y adelantamientos sean seguros, permitiendo mantener distancias de seguridad adecuadas. Siempre se confía en un comportamiento racional de los usuarios para este tipo de maniobras, teniendo en cuenta la fragilidad del usuario, reduciendo velocidades, siendo respetuosos y responsables. Aún así se debe asegurar un gálibo mínimo que permita esta seguridad. Por tanto, basándonos en los criterios descritos por la DGT en su “Manual de recomendaciones de diseño, construcción, infraestructura, señalización, balizamiento, conservación y mantenimiento del carril bici.” (2000) un CMI ha de tener un gálibo mínimo, en la medida de lo posible, de 2’50 metros. Este viene dado por los 0’75 metros que se le calculan de ancho a cada usuario (en bicicleta), por lo que se establece un carril seguro de 1 metro de ancho,  se le añaden 0’25 metros a cada lado de margen de seguridad. En tramos donde no se pueden respetar estas medidas mínimas deberá venir señalizado para que los usuarios presten especial atención a la hora de cruzarse.

Gálibo recomendado por la DGT
  • Bien señalizado: Los CMI deben estar perfectamente señalizados, facilitando su uso por parte de los usuarios, pero también para aumentar la seguridad en los cruces con carreteras o en los tramos compartidos con vehículos motorizados. Las señales deben ser claras, concisas y fácilmente interpretables por cualquier tipo de usuario. Se ha de colocar señalización tanto vertical como pintar la horizontal.

 

Sugerencia de señales para los CMI

  • Cruces seguros: En los puntos donde el CMI se cruza con carreteras hay que prestar especial atención para que estos sean bien visibles y seguros. Por ello debe existir una correcta señalización, claramente visible, tanto para los usuarios del CMI como para los vehículos que circulan por la carretera. Para ello se utilizan señales verticales y horizontales, delimitando claramente el cruce y las zonas de especial atención y peligro. Con intención de maximizar la seguridad en los cruces sería una buena opción la colocación de bandas sonoras al aproximarse al cruce, el cual incluso podría estar sobreelevado para invitar a los vehículos a disminuir su velocidad.

 

  • Áreas de descanso: Se valorará a bien la instalación de áreas de descanso en puntos que por su interés histórico, paisajístico, o, simplemente, por distancia, puedan resultar interesantes para los usuarios. Estos áreas de descanso pueden ir desde un simple banco hasta un tejado con mesa y bancos, por ejemplo. La distancia entre las áreas deben ser calculadas tomando en cuenta los usuarios menos eficientes en sus desplazamientos como niños o personas de movilidad reducida, permitiéndoles un respiro antes de continuar camino.